ECONOMIA
23 de septiembre de 2026
Barrios populares: ingresos insuficientes, más deudas y fuerte crecimiento del empleo informal
Un relevamiento realizado en 15 provincias muestra el impacto de la crisis económica. El 75,4% de los hogares asegura que sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos, mientras que aumentan el endeudamiento, la informalidad laboral y las dificultades para acceder a alimentos.
El Instituto Periferias, realizado sobre más de 5.000 casos en 15 provincias durante agosto, trazó un preocupante diagnóstico sobre las condiciones de vida en los barrios populares del país.
El informe, denominado “La realidad social en las periferias”, analizó diferentes aspectos de la vida cotidiana, entre ellos ingresos, empleo, alimentación, salud, educación, servicios básicos, tareas de cuidado y endeudamiento.
Ingresos que no alcanzan
Uno de los principales datos del estudio es que el 75,4% de las personas consultadas afirma que los ingresos de su hogar no alcanzan para cubrir los gastos mínimos. Apenas el 10,8% considera que puede cubrir esas necesidades con sus ingresos.
El director del Instituto Periferias, el sociólogo Daniel Menéndez, señaló que el relevamiento refleja una “crisis de ingresos” y destacó que el endeudamiento aparece como una forma de afrontar las dificultades económicas.
Más informalidad y pérdida de empleos
La situación laboral también presenta indicadores preocupantes. Según el relevamiento, el 49,4% de los hogares sufrió durante el último año la pérdida del principal trabajo, mientras que el 46,8% obtiene sus ingresos principalmente a través del empleo informal.
La falta de ingresos suficientes repercute directamente sobre otros aspectos de la vida familiar, especialmente la alimentación.
Dificultades para acceder a alimentos
El informe señala que el 73,4% de los hogares no pudo acceder a alimentos saludables, mientras que el 43,7% atraviesa una situación de inseguridad alimentaria grave.
Además, el 42,3% manifestó haber pasado un día entero sin comer por falta de dinero.
De acuerdo con el estudio, la situación económica también modifica los hábitos alimentarios y reduce el consumo habitual de productos como carnes, frutas, lácteos y legumbres.
La deuda como forma de llegar a fin de mes
El endeudamiento aparece como otro de los principales indicadores de la situación económica. El 61,8% de los hogares relevados tiene actualmente algún tipo de deuda financiera, mientras que el 59,8% tuvo que pedir dinero o endeudarse para poder comprar alimentos.
El informe plantea que, en numerosos casos, la deuda dejó de estar vinculada exclusivamente al consumo y pasó a convertirse en una herramienta para afrontar necesidades básicas.
Preocupación por la salud mental
La situación económica también tiene impacto sobre el bienestar de las personas. El relevamiento indica que el 58,2% siente ansiedad o tristeza por su situación económica siempre o frecuentemente, mientras que el 70,6% considera que la salud mental del barrio empeoró.
A esto se suma una importante dificultad en el acceso a la atención sanitaria: el 62,2% de los encuestados no cuenta con obra social ni prepaga.
Servicios básicos, otra deuda pendiente
El acceso a los servicios esenciales continúa siendo desigual. El informe señala que el 48,1% de los habitantes relevados no cuenta con cloacas.
Si bien el 90,8% tiene acceso al agua de red, solamente el 51,9% dispone de conexión a la red cloacal.
En materia energética, el 73,5% utiliza garrafa para cocinar, mientras que apenas el 18% cuenta con gas de red.
Un escenario de múltiples dificultades
Los resultados del relevamiento muestran cómo la falta de ingresos suficientes atraviesa distintas dimensiones de la vida cotidiana en los barrios populares.
La pérdida de empleos, el crecimiento del trabajo informal, las dificultades para acceder a alimentos, el endeudamiento y los problemas vinculados con la salud y los servicios básicos conforman un escenario de fuerte vulnerabilidad para los hogares relevados.