POLITICA
16 de septiembre de 2026
EL PERONISMO ACELERA SU ARMADO RUMBO A 2027
Kicillofistas, massistas y la Liga de Intendentes multiplican reuniones en la región. Coronel Suárez fue escenario de un multitudinario plenario del MDF, mientras en Bahía Blanca comenzaron los movimientos del Frente Renovador.
La disputa no pasa solamente por los nombres: también se discute quién conduce, cómo se construyen las candidaturas y cuánto peso tendrá el territorio.
La política peronista comenzó a acelerar los motores de cara al 2027 y la Sexta Sección aparece como uno de los escenarios donde las distintas corrientes buscan ordenar sus fuerzas.
Durante el último fin de semana, Coronel Suárez fue sede de un importante plenario del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio referenciado en Axel Kicillof. El encuentro reunió a dirigentes y militantes de 22 distritos de la Sexta y tuvo como eje la consigna “Construir desde abajo”.
El intendente Ricardo Moccero ofició de anfitrión y planteó la necesidad de abandonar los acuerdos cerrados entre pocos dirigentes para avanzar hacia una construcción territorial más amplia. En ese marco, desde el espacio kicillofista volvieron a poner sobre la mesa la idea de que las futuras candidaturas tengan un fuerte componente territorial.
Carlos Bianco, uno de los principales dirigentes del entorno político de Kicillof, fue una de las voces centrales del encuentro. La reunión también contó con la presencia de funcionarios provinciales, intendentes, legisladores y referentes de distintos puntos de la provincia.
La jornada tuvo además una definición política explícita: sectores del MDF comenzaron a trabajar con la mirada puesta en la proyección nacional de Kicillof para 2027. Moccero incluso sostuvo públicamente que el gobernador bonaerense debería ser el próximo presidente, mientras que otros dirigentes definieron el encuentro como un punto de partida para esa construcción.
EL TERRITORIO COMO CAMPO DE BATALLA
La discusión que aparece detrás de las reuniones es más profunda que una simple disputa de nombres.
¿Quién define las candidaturas? ¿Las estructuras partidarias tradicionales, los intendentes, los referentes provinciales o la militancia territorial?
Ese interrogante atraviesa al peronismo bonaerense mientras sus distintas líneas buscan recuperar organización después de sucesivas derrotas electorales y frente a un escenario político que todavía está en construcción.
El propio Bianco planteó la necesidad de que las diferentes expresiones del MDF se sienten a discutir y ordenen sus propias candidaturas, evitando que las decisiones terminen tomándose lejos de los territorios.
Y allí aparece una palabra que se repite cada vez con mayor fuerza: territorio.
MASSISMO: TAMBIÉN SE MUEVEN LAS PIEZAS
Mientras el kicillofismo mostró músculo en Coronel Suárez, el massismo comenzó a ordenar su propia estructura regional.
Dirigentes vinculados al Frente Renovador mantuvieron reuniones en Bahía Blanca y también hubo encuentros con Sergio Massa. La intención declarada es comenzar a organizar una estructura que permita al sector tener peso propio dentro de la discusión peronista.
En ese tablero aparecen intendentes y dirigentes de distintos distritos de la región, con discusiones internas respecto de los roles que cada uno ocupará dentro del armado.
La tensión, en este caso, no pasa solamente por la pertenencia política sino también por quién tiene capacidad territorial, representación institucional y peso propio para sentarse en la mesa de decisiones.
LA LIGA DE INTENDENTES, OTRA PIEZA DEL TABLERO
A este escenario se suma la denominada Liga de Intendentes, un espacio que viene reuniendo jefes comunales de distintos municipios bonaerenses.
Entre ellos aparece el bahiense Federico Susbielles, junto con intendentes como Hernán Arranz, Federico Otermín, Federico Achával, Gastón Granados, Mariel Fernández, Gustavo Menéndez, Juan de Jesús, Marisa Fassi, Esteban Sanzio y Nicolás Mantegazza, entre otros.
El interrogante político que queda planteado es qué papel tendrá este grupo dentro del futuro armado peronista.
Puede funcionar como una estructura propia con autonomía frente a las distintas corrientes o convertirse en un espacio de articulación entre sectores que hoy aparecen enfrentados.
Por ahora, sus movimientos muestran una estrategia de diálogo con diferentes terminales políticas.
UNA DISCUSIÓN QUE RECIÉN COMIENZA
Kicillofismo, massismo, kirchnerismo y los intendentes organizados alrededor de la Liga ya comenzaron a mover sus piezas.
Pero todavía falta lo más difícil: transformar reuniones en acuerdos, acuerdos en organización y organización en candidaturas.
La Sexta Sección, históricamente atravesada por fuertes identidades territoriales y electorales, vuelve a convertirse en escenario de esa disputa.
Mientras en Coronel Suárez el MDF buscó mostrar capacidad de movilización y organización territorial, en Bahía Blanca otros sectores comenzaron a ordenar sus propias estructuras.
El 2027 todavía queda lejos en el calendario.
Pero en la política, el calendario electoral comienza mucho antes de que lleguen las urnas.
Y esta vez, la Sexta parece haber decidido no esperar.