POLITICA
12 de septiembre de 2026
El KM 0 de la militancia: “Construir desde abajo” fue la consigna que atravesó al MDF en Coronel Suárez
El plenario del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) reunió a representantes de los 23 distritos de la Sexta Sección Electoral en el gimnasio del Club San Martín de Cnel Suarez. Durante más de tres horas, la militancia planteó demandas, críticas y propuestas con una coincidencia que atravesó toda la jornada: recuperar el protagonismo del territorio y construir desde las bases con la mirada puesta en 2027.
El gimnasio del Club San Martín de Coronel Suárez quedó desbordado. Dirigentes, militantes, referentes territoriales, jóvenes y representantes de los distintos espacios del peronismo de la Sexta Sección Electoral se dieron cita en un plenario que tuvo una consigna clara desde el comienzo: “Unidad para Construir desde abajo”.
La jornada reunió a representantes de los 23 distritos de la Sexta Sección, que tuvieron la posibilidad de tomar la palabra y expresar, sin demasiados filtros, las realidades que atraviesan sus comunidades.
El jefe de Gabinete de Ministros de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, marcó desde el inicio el espíritu del encuentro.
—“Vinimos a escucharlos”, afirmó.
Y esa frase terminó convirtiéndose, en buena medida, en el eje de un encuentro que se extendió durante aproximadamente tres horas.
No fue un plenario pensado solamente para escuchar discursos. Hubo argumentos, reclamos, diagnósticos, críticas, propuestas y también momentos de fuerte contenido emocional. Cada distrito llevó su propia realidad, pero muchas de esas voces terminaron encontrándose en un mismo punto: la necesidad de que quienes representen al territorio sean quienes verdaderamente lo conozcan y surjan de su militancia.
El territorio como protagonista
Uno de los conceptos que más se repitió durante la jornada fue precisamente “territorio”.
Los representantes plantearon la necesidad de recuperar una construcción política que nazca desde las ciudades, los barrios y las localidades del interior bonaerense, alejándose de decisiones tomadas desde estructuras que muchas veces desconocen las particularidades de cada distrito.
La coincidencia fue contundente: los representantes deben surgir de la militancia, del conocimiento territorial y del trabajo cotidiano, y no ser designados “a dedo” por estructuras alejadas de la realidad de los pueblos y ciudades del interior.
Bianco volvió sobre esa idea en distintos momentos del encuentro y remarcó que la intención era escuchar a quienes viven diariamente esas problemáticas.
“Vamos a escuchar a todos y a cada uno de ustedes, porque son quienes entienden las problemáticas de los vecinos”, fue uno de los conceptos que atravesó su intervención.
Y el micrófono comenzó a recorrer el gimnasio.
Jóvenes, dirigentes históricos y una misma consigna
La diversidad de voces también fue una de las características del plenario.
Dirigentes con una extensa trayectoria política compartieron espacio con jóvenes que reclaman protagonismo, espacios de participación y responsabilidades en la construcción dirigencial y territorial.
Distintas generaciones, distintas experiencias y realidades locales, pero una consigna política que apareció reiteradamente: Axel 2027.
El nombre del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, apareció así como horizonte político para un sector que busca consolidar una construcción nacional y popular con fuerte anclaje territorial.
Pero detrás de la consigna electoral apareció otra preocupación más profunda: cómo construir el camino para llegar a ese objetivo.
Y allí volvió a aparecer la palabra que dominó la jornada: territorio.
La realidad que golpea al interior
Las intervenciones también pusieron sobre la mesa una realidad económica y social que, según los distintos representantes, golpea con particular fuerza a los pueblos y ciudades del interior.
Economías locales debilitadas, bajo nivel de consumo, falta de obra pública, dificultades para generar empleo y preocupación por el presente y el futuro de la salud y la educación fueron algunos de los ejes planteados.
Detrás de cada dirigente que tomó el micrófono apareció también una historia cotidiana.
Padres, madres, trabajadores, vecinos, militantes y ciudadanos que describieron problemas concretos, situaciones que no aparecen en las estadísticas pero que se sienten diariamente en cada barrio.
Por eso, muchas de las intervenciones tuvieron más de experiencia que de discurso.
La política dejó por momentos de hablar desde las estructuras para hablar desde la calle.
El rol de los movimientos sociales
En ese escenario, los movimientos sociales fueron señalados como actores fundamentales para cualquier construcción territorial.
Clubes, comedores, merenderos, organizaciones comunitarias y agrupaciones forman parte de una red que, según lo expresado durante el plenario, conoce de primera mano las necesidades de los sectores más golpeados.
Son, en palabras de muchos de los presentes, los ojos, los oídos y el pulso de una parte importante de la sociedad.
Desde allí surgió también un reclamo de unidad. No solamente una unidad electoral, sino una unidad capaz de recuperar la capacidad de organización, representación y respuesta frente a una realidad que muchos describieron como cada vez más difícil.
Un punto de partida
El plenario del sábado 12 de septiembre de 2026 dejó la sensación de que no se trató de un encuentro más.
Para quienes participaron, significó algo más que una reunión partidaria: fue una oportunidad para recuperar la palabra, discutir desde abajo y poner nuevamente al territorio en el centro de la escena política.
La consigna fue sencilla y, a la vez, ambiciosa:
Construir desde abajo.
Construir desde los barrios, desde los pueblos, desde las ciudades del interior. Desde quienes conocen las necesidades porque las viven todos los días.
Quizás por eso, al finalizar la jornada, quedó instalada una sensación compartida entre buena parte de los presentes: este encuentro puede marcar un punto de partida.
No porque la construcción haya comenzado este sábado, sino porque después de mucho tiempo distintas voces del territorio sintieron que podían hablar, ser escuchadas y, sobre todo, reclamar protagonismo.
El desafío ahora será transformar esa palabra en organización, esa organización en representación y esa representación en una propuesta política capaz de volver a mirar a la sociedad desde abajo.
El camino hacia 2027 quedó planteado. Y para los presentes, el punto de partida tiene nombre propio: el territorio.
Pedro Vega para Mirada24.com.ar