ECONOMIA
10 de agosto de 2026
El consumo no despega: las ventas minoristas cayeron 3,8% en julio y acumulan siete meses en baja
El comercio pyme sigue sintiendo el golpe al bolsillo. Según CAME, las ventas retrocedieron 3,8% interanual en julio y 2,1% respecto de junio. En los primeros siete meses del año acumulan una caída del 2,7%, mientras seis de los siete rubros relevados terminaron en terreno negativo.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a mostrar en julio una señal preocupante: el consumo continúa sin recuperar fuerza. De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas cayeron 3,8% frente a julio del año pasado y retrocedieron otro 2,1% en comparación con junio.
El dato más significativo es que la baja ya se extiende durante los primeros siete meses del año, con una caída acumulada del 2,7%. No se trata, entonces, de un retroceso aislado, sino de una tendencia que evidencia las dificultades que atraviesan los comercios y, detrás de ellos, los consumidores.
El informe de CAME señala que parte del deterioro puede explicarse por el final del efecto positivo que tuvo el cobro del aguinaldo durante junio. Pero el problema va más allá: durante el invierno, las tarifas de los servicios ocupan una porción cada vez mayor de los presupuestos familiares, dejando menos margen para otros gastos.
En ese contexto, el consumo se vuelve defensivo. Los hogares priorizan alimentos, medicamentos y productos indispensables, mientras postergan la compra de bienes de mayor valor.
El impacto se refleja prácticamente en todos los sectores. Seis de los siete rubros relevados registraron caídas interanuales. Textil e indumentaria encabezó el retroceso con un 5,6%, seguido por Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja del 5,5%, y Alimentos y bebidas, que cayó 5,4%.
La excepción fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, que logró crecer un 1%.
El comercio también cambia de mostrador
Mientras las ventas en los locales físicos continúan debilitándose, el canal digital presenta una realidad diferente.
Las ventas online de comercios que también poseen locales físicos aumentaron 14,9% interanual. Sin embargo, prácticamente no hubo crecimiento respecto de junio, cuando la variación mensual desestacionalizada fue de apenas -0,1%.
El dato muestra que el consumidor no desapareció, pero modificó sus hábitos de compra y busca alternativas para sostener el gasto en un escenario de ingresos limitados.
Cautela entre los comerciantes
El clima entre los empresarios también refleja esta situación. El 48,1% de los comerciantes consultados consideró que la actividad de su negocio se mantuvo sin grandes cambios respecto del año anterior, mientras que el 44,5% calificó la situación como desfavorable.
Este último indicador empeoró respecto de junio, cuando había alcanzado el 43,1%.
Hay, sin embargo, un dato que permite cierto margen para el optimismo: el 42,4% de los empresarios espera que la situación mejore durante los próximos doce meses, 4,7 puntos porcentuales más que en el relevamiento anterior.
El 46,3% cree que la actividad permanecerá estable y apenas el 11,3% anticipa un empeoramiento.
El problema es que las expectativas todavía no se traducen en las cajas de los comercios. El consumo sigue retrocediendo y las familias continúan priorizando lo indispensable.
Siete meses consecutivos de caída muestran que, más allá de los discursos y las expectativas, la recuperación del consumo todavía no llegó al mostrador de las pequeñas y medianas empresas.