Incertidumbre laboral y preocupación por la atención sanitaria
El proceso de disolución y liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) comenzó a traducirse en despidos concretos en Coronel Rosales. Durante el último fin de semana, trabajadores de Punta Alta y Puerto Belgrano comenzaron a recibir las notificaciones que anticipan la finalización de sus vínculos laborales a partir del próximo 30 de noviembre.
Según los datos difundidos por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), fueron 83 las notificaciones registradas entre el viernes y el domingo en la región. La medida alcanza a empleados de distintas dependencias, entre ellas farmacias, policonsultorios y oficinas administrativas.
De acuerdo con el detalle publicado por medios regionales, los puestos laborales afectados se distribuyen de la siguiente manera: 33 corresponden a la farmacia de Punta Alta, cinco a la farmacia del Hospital Naval Puerto Belgrano, cinco al policonsultorio periférico de calle Passo y otros 40 a la delegación de Puerto Belgrano.
La noticia generó preocupación entre los trabajadores y sus familias, que ven amenazada su continuidad laboral después de años de prestación de servicios dentro de la estructura de la obra social.
ATE advierte por 1.450 puestos de trabajo
Desde el gremio señalaron que la situación local forma parte de un proceso de reorganización de alcance nacional que podría dejar sin empleo a aproximadamente 1.450 trabajadores.
Según las estimaciones sindicales, la estructura actual del IOSFA cuenta con alrededor de 2.450 empleados, mientras que el nuevo esquema de funcionamiento de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) contemplaría una reducción considerable de la planta de personal.
ATE también cuestionó la decisión de cerrar las 31 farmacias propias del organismo y reducir la estructura de atención territorial, al considerar que estas medidas afectan tanto las fuentes laborales como el acceso a los servicios de salud de los afiliados.
El sindicato denunció, además, que detrás de la reestructuración podría existir un esquema de transferencia de prestaciones hacia empresas gerenciadoras privadas, a las que calificó como «gerenciadoras amigas». Se trata de una acusación formulada por la organización gremial.
El impacto en Punta Alta y Puerto Belgrano
La situación adquiere una dimensión particular en Coronel Rosales, donde existe una importante concentración de personal militar, civil y retirado de las Fuerzas Armadas.
El cierre de la farmacia y del policonsultorio de Punta Alta, sumado a las modificaciones en la delegación de Puerto Belgrano, abre interrogantes sobre la continuidad de los servicios y la atención que recibirán los afiliados.
Desde ATE Punta Alta, su secretario general, Pablo Mendoza, manifestó su preocupación por las consecuencias laborales y sanitarias de la medida. El dirigente advirtió que la desaparición de estos servicios podría generar serias dificultades para una población que depende de la cobertura de la obra social.
El problema no se limita a la pérdida de puestos de trabajo. También preocupa qué sucederá con la provisión de medicamentos, los tratamientos prolongados, las consultas médicas y la atención de pacientes que actualmente utilizan las prestaciones propias del organismo.
Una reestructuración que abre nuevos interrogantes
La disolución del IOSFA y la reorganización del sistema de cobertura de las Fuerzas Armadas y de Seguridad representan un cambio profundo en el funcionamiento de la obra social.
Mientras el Gobierno avanza con el proceso de liquidación y reorganización institucional, los trabajadores enfrentan la incertidumbre sobre su futuro laboral y los afiliados esperan precisiones sobre cómo se garantizará la continuidad de sus prestaciones.
En Coronel Rosales, las primeras 83 notificaciones marcan el comienzo de una etapa de fuerte preocupación social. El conflicto ya dejó de ser una advertencia sindical para convertirse en una realidad que alcanza directamente a trabajadores y familias de Punta Alta y Puerto Belgrano.