DEPORTES
18 de octubre de 2026
A Sporting se le escurrió el triunfo entre las manos
El rojinegro lo perdia 1 x 0 paso a ganarlo 2-1 merecio ganar el partido pero Libertad encontró el empate sobre el final y dejó un sabor amargo en el Mendizábal por la fecha 12 del Clausura.
Una oportunidad que parecía inmejorable
La previa invitaba al optimismo. El sábado, dos de los rivales directos de Sporting en la lucha por la permanencia, San Francisco y La Armonía, se enfrentaron en un duelo que ponía puntos importantes en juego. La victoria quedó en manos de San Francisco, por 2-1, un resultado que le abría al rojinegro la posibilidad de salir de la zona de descenso directo y, además, alcanzar la punta junto al propio Sanfra y Huracán.
Pero lo que ocurrió este domingo en el Mendizábal tuvo todos los ingredientes de una película dramática, de esas que cuesta explicar cuando llega el desenlace.
Una multitud se acercó al «Templo». Bombas de humo, cánticos, aplausos y un clima de fiesta acompañaron la salida de los protagonistas al campo de juego. Sporting presentó prácticamente la misma formación que venía de ganar en La Loma. La única variante fue el ingreso de Streglio por Acosta, quien no pudo estar por una lesión.
El resto del equipo se mantuvo sin modificaciones: Walker, Diana y D'Angelo en el fondo; Paredes, García y Zurita en el mediocampo, con este último más cerca de Paredes para recuperar rápidamente la pelota y acompañar las salidas ofensivas. Barone, García y, especialmente, Sixto Theux, protagonista de una tarde inolvidable en la fecha anterior, eran los encargados de generar juego para abastecer al goleador del torneo, Jonatan Font.
Libertad, por su parte, apostó al esquema que le venía dando regularidad: cuatro defensores, cuatro volantes y dos delanteros, entre ellos Franco Pane.
Un baldazo de agua fría
El partido apenas había comenzado cuando llegó la primera sorpresa. A los dos minutos, la pelota pasó por el sector derecho de Sporting y el número 10 de Libertad lanzó un pelotazo largo hacia el arco local. Nadie imaginó que aquella pelota podía convertirse en una jugada de peligro, excepto Sánchez, el número 11 visitante, que madrugó a toda la defensa rojinegra. El delantero hizo rebotar la pelota en Schiaffino y, tras esa acción, terminó convirtiendo el primer gol.
Baldazo de agua fría en el Mendizábal: Libertad se ponía 1-0 cuando todavía no se habían cumplido tres minutos de juego.
Sporting acusó el impacto, pero rápidamente retomó la iniciativa. Se adelantó en el campo, manejó la pelota y buscó llegar al empate a través de la circulación y el juego asociado. Sin embargo, pese a la tenencia, le faltó profundidad en varios pasajes ante un rival que se replegó y resistió.
El local tuvo sus oportunidades. Una de las más claras nació de una habilitación de Barone para Theux, quien recibió dentro del área por izquierda, se acomodó y sacó un zurdazo que pasó apenas desviado, mientras Carnicero seguía la trayectoria sin poder intervenir.
Más tarde, el propio Theux volvió a aparecer. Tomó la pelota dentro del área y cruzó un pase por encima de la defensa hacia el sector opuesto, donde ingresaba sin marca Jonatan Font. El goleador definió de primera, pero sin dirección, y la pelota se perdió afuera.
También hubo peligro en algunas pelotas detenidas. Walker y Diana ganaron en el juego aéreo y generaron preocupación en el área visitante, aunque ninguna de esas acciones terminó en gol.
Sporting hacía méritos para empatar, pero la pelota no quería entrar. El descanso llegó con la ventaja mínima para Libertad y la sensación de que el rojinegro había dejado pasar demasiado en la primera mitad.
La reacción rojinegra y un golazo para darlo vuelta
Por lo realizado en el primer tiempo, se esperaba un Sporting más dominante y directo en el complemento, dispuesto a dejar de lado cualquier exceso de elaboración para buscar el resultado.
Apenas a los dos minutos, Paredes recogió una pelota fuera del área y sacó un remate que Carnicero consiguió controlar en dos tiempos.
Sporting insistía. Cerca de los ocho minutos, Jonatan Font recibió en tres cuartos de cancha y, cuando intentó eludir a su marcador, fue derribado por el número 2 de Libertad, quien recibió la tarjeta amarilla. David Vega se hizo cargo del tiro libre y buscó a Walker, que cambió la pelota hacia el otro sector para Diana. Este la bajó, Barone tomó el balón y remató; la pelota impactó en el brazo de un defensor y el árbitro sancionó penal para el local.
Desde los doce pasos, Jonatan Font no falló. El goleador del torneo puso el 1-1 y desató el festejo en el Mendizábal. Sporting alcanzaba una igualdad que, por lo que venía mostrando, ya merecía.
Pero el rojinegro quería más.
A los 16 minutos llegó la jugada que hizo explotar al «Templo». Paredes recuperó en la mitad de la cancha y lanzó un pase largo para Font, que dominó con el pecho y prolongó la acción hacia Sixto Theux, abierto por izquierda. El delantero controló, se sacó de encima a su marcador y, desde afuera del área, sacó un remate que rozó en un defensor y se metió junto al ángulo del arco defendido por Carnicero.
Un golazo. De esos que levantan a toda una cancha.
Sporting lo había dado vuelta: 2-1 y la ilusión de quedarse con tres puntos fundamentales estaba más viva que nunca.
A los 18 minutos, el local estuvo a centímetros del tercero. Font, recostado sobre la izquierda, le ganó a su marcador y lanzó un centro preciso para Barone, que apareció sin marca y conectó de cabeza. La pelota se fue apenas por encima del travesaño. Fue otra oportunidad clarísima que el rojinegro no pudo aprovechar.
El tercero que no llegó y un final impensado
Con el correr de los minutos, Sporting siguió buscando ampliar la diferencia. A los 30, Theux recibió una fuerte infracción que lo dejó golpeado y debió ser reemplazado.
La salida de Walker, con un envío largo, encontró a Font, que peinó la pelota para Tejada. El delantero intentó definir por encima del arquero, quien alcanzó a desviarla y la mandó al córner.
En la jugada siguiente, Taborda, que había ingresado por Theux, ejecutó el tiro de esquina. La pelota se cerró sobre el primer palo y Paredes, el número 4 de Sporting, debió despejar de cabeza sobre la línea de gol. El balón terminó saliendo hacia el lateral.
La acción continuó con un saque largo de D'Angelo, un cabezazo de Diana y un rebote que le quedó a Barone dentro del área. El remate fue potente, pero Carnicero respondió de manera espectacular y evitó una nueva caída de su arco. Sporting había tenido otra oportunidad inmejorable para liquidar el encuentro.
Libertad, que hasta entonces había generado poco peligro, también tuvo una ocasión a los 35 minutos. Paredes desbordó por derecha y envió un centro que Walker rechazó sin demasiada fuerza. La pelota volvió al área tras una nueva intervención de Collarini y encontró al número 18 visitante completamente solo. Su cabezazo, sin embargo, se fue desviado.
El reloj avanzaba y Sporting seguía arriba. A los 44 minutos tuvo otra posibilidad para sentenciar el partido. El equipo salió rápido de contraataque y Font le ganó la posición a sus marcadores, se abrió hacia la izquierda y habilitó a Tejada, que ingresaba por el centro. El joven delantero recibió con la zurda e intentó definir de primera, cuando parecía tener la posibilidad de controlar y elegir mejor la resolución. Carnicero volvió a responder y mantuvo con vida a Libertad.
Y el fútbol, una vez más, demostró que los goles que no se convierten pueden terminar costando demasiado caro.
Desde el fondo, Carnicero lanzó un pelotazo largo para el número 10 visitante, que envió el centro hacia Collarini. Este prolongó la jugada para Pekel, quien remató dentro del área. Schiaffino alcanzó a tapar el disparo, pero el rebote le quedó a Samana, que venía cerrando la jugada y empujó la pelota al fondo del arco.
Gol de Libertad. Empate 2-2. Increíble, impensado y doloroso para un Sporting que había hecho mucho más para ganar.
Un empate que dejó gusto a derrota
Después del empate, el partido pareció congelarse. Sporting sintió el golpe de un resultado que se le escapó cuando tenía todo a favor. Había remontado la desventaja, convertido dos goles, generado varias situaciones claras y contado con oportunidades suficientes para ampliar la diferencia.
Pero no pudo liquidarlo y terminó pagando demasiado caro su falta de eficacia.
El 2-2 dejó una sensación amarga en el Mendizábal. Por el desarrollo del encuentro, por las chances desperdiciadas y por la importancia de los puntos en juego, Sporting mereció quedarse con la victoria. Sin embargo, el fútbol no siempre premia al que más busca, y esta vez la fortuna le dio la espalda al conjunto puntaltense.
La oportunidad era enorme: salir de la zona de descenso directo y acercarse a la cima. El triunfo estuvo al alcance de la mano, pero se escurrió en el último suspiro.
El próximo domingo, Sporting tendrá una nueva prueba cuando visite a Liniers. Será otra historia, con la obligación de levantarse rápidamente y seguir peleando por el objetivo de la permanencia.