El Gobierno de Javier Milei sufrió este jueves un nuevo revés legislativo en el Senado, luego de no conseguir los votos necesarios para avanzar con la media sanción del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa que incorpora un controvertido capítulo vinculado a la compra de tierras por parte de extranjeros.
Frente a la falta de apoyo, la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, solicitó un cuarto intermedio durante la sesión, medida que fue aceptada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien presidía el debate. La sesión quedó suspendida y el tratamiento del proyecto fue postergado hasta agosto.
La decisión llegó luego de que el oficialismo constatara que no alcanzaba los votos necesarios para aprobar la iniciativa. Entre las ausencias estuvieron los senadores Carlos "Camau" Espínola, Edith Terenzi y Andrea Cristina, mientras que tampoco acompañaron los representantes misioneros, los tres integrantes del bloque Convicción Federal ni los radicales Maximiliano Abad y Flavio Fama.
El punto más conflictivo del proyecto es el referido a la extranjerización de tierras, un capítulo que ya fue modificado en al menos quince oportunidades debido a la falta de consenso entre los distintos bloques y que se encuentra muy alejado de la versión original dictaminada en comisiones.
Según trascendió desde la Casa Rosada, la estrategia de avanzar con el tratamiento sin tener asegurados los apoyos generó fuertes cuestionamientos internos hacia Bullrich. Fuentes del oficialismo señalaron que la dirigente "se tiró a la pileta sin tener los votos", responsabilizándola por el nuevo traspié parlamentario.
Durante la sesión, y ante las versiones de una derrota inminente, el asesor presidencial Santiago Caputo se habría comunicado con Bullrich para intentar encontrar una salida política. Sin embargo, el oficialismo optó por pedir el cuarto intermedio en lugar de devolver el proyecto a comisión.
La suspensión fue recibida con satisfacción por el bloque de Unión por la Patria, cuyos senadores interpretaron el desenlace como una nueva derrota legislativa para el Gobierno. Se trata de la tercera oportunidad en la que el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada no logra avanzar en el recinto del Senado.