ACTIVIDAD COMUNITARIA
28 de marzo de 2026
Una tarde de encuentro y solidaridad en el barrio
Familias de Punta Alta compartieron una jornada comunitaria con juegos, merienda y entrega de útiles, organizada por referentes del Movimiento Evita en el Club Ciudad Atlántida.
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En una tarde-noche de temperatura agradable y, sobre todo, de buenas voluntades, un grupo de padres y madres nucleados en movimientos sociales —más precisamente del Movimiento Evita— organizó una jornada comunitaria destinada a compartir un momento ameno con niños y familias del barrio, en las instalaciones del Club Ciudad Atlántida.
En tiempos donde suelen imponerse la individualidad, la indiferencia y las urgencias económicas, este tipo de iniciativas emerge como un espacio de encuentro y contención. Lejos de ser acciones menores, recuperan valores esenciales que muchas veces parecen relegados: la solidaridad, el compromiso con el otro y la empatía. Detenerse a mirar alrededor, atender las necesidades ajenas y tender una mano vuelven a cobrar sentido en estos espacios colectivos.
La actividad tuvo lugar en el Club Ciudad Atlántida de Punta Alta, donde entre partidos de fútbol en la cancha, gaseosas para los más chicos y la preparación de hamburguesas, se fue construyendo una jornada participativa. Todos colaboraron, todos ayudaron y todos disfrutaron. Como cierre, se entregaron bolsas con útiles escolares, sumando un gesto concreto para acompañar a las familias.
En ese marco, uno de los referentes de La Agrupacion Barrial Villa Atlantida , Facundo García, destacó la importancia de sostener estos espacios de encuentro: “Es necesario juntarnos, agruparnos y acompañarnos para poder afrontar juntos las dificultades. Siempre hay alguien dispuesto a dar una mano, porque de esto salimos entre todos”.
Por su parte, el dirigente social Gustavo Agüero remarcó, con un mensaje directo, el rol de la comunidad: “Somos los vecinos quienes debemos aunar esfuerzos, mirar al otro y reconocernos como trabajadores. Algunos tendrán un poco más, otros un poco menos, pero todos compartimos las mismas necesidades. Hablamos de derechos básicos: vivir dignamente, que nuestros hijos crezcan sanos y tengan oportunidades”.
La jornada dejó una imagen clara: la de una comunidad que, a pesar de las dificultades, sigue apostando al encuentro, la organización y la solidaridad como herramientas para construir un presente y un futuro más justo.
