Según relató, durante la competencia logró capturar “la pieza más importante del concurso”, una corvina negra que lo posicionaba en el segundo lugar del podio y lo convertía en acreedor del premio principal correspondiente a esa ubicación. Sin embargo, minutos antes del cierre del evento fue notificado de una denuncia en su contra vinculada al procedimiento de extracción del pez.
Espíndola sostuvo que la captura se realizó “de manera reglamentaria y con equipo permitido”, y afirmó que la pieza fue subida a las rocas aprovechando el movimiento de una ola, sin asistencia externa efectiva. En su descargo también señaló que el reglamento del concurso contempla la posibilidad de recibir ayuda para asegurar una captura importante y remarcó que el uso de determinados elementos deportivos no está prohibido.
El pescador cuestionó además la actuación de las autoridades del Club Cazadores de Tres Arroyos, entidad organizadora del certamen, al considerar que la descalificación se produjo sin explicaciones claras y con interpretaciones “ambiguas” del reglamento. También denunció haber sufrido destrato durante el proceso de revisión de la pieza.
En el comunicado, Espíndola informó que inició consultas con un estudio jurídico para avanzar con acciones legales en distintos fueros, con el objetivo de revertir la decisión y reclamar daños y perjuicios. Asimismo, planteó la necesidad de revisar y actualizar el reglamento del concurso para evitar situaciones similares en futuras ediciones.
Hasta el momento, la organización del evento no difundió un nuevo comunicado oficial en respuesta a la presentación pública del participante.