La investigación por el violento asalto a mano armada que tuvo como escenario una pañalera de Punta Alta registró importantes avances en las últimas horas. En el marco de la causa, se realizaron dos allanamientos simultáneos en distintos domicilios de la ciudad, con el objetivo de encontrar elementos que puedan estar vinculados con el hecho.
Los procedimientos fueron llevados adelante por personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Punta Alta, con la colaboración de efectivos de la Policía Comunal y de la Policía de Establecimientos Navales. Los domicilios requisados están ubicados en Puerto Pico al 1200 y Dufaur al 2200.
Durante los operativos se procuraba localizar prendas de vestir, capuchas, armas y otros elementos que habrían sido utilizados por los delincuentes durante el asalto.
De acuerdo con información vinculada a la investigación, las sospechas apuntan a un conocido delincuente de Punta Alta, con un importante prontuario policial y varias causas pendientes. Los investigadores sospechan que habría cumplido el rol de entregador, aportando información para concretar el robo.
En cuanto a los otros dos participantes, uno de ellos no sería oriundo de nuestra ciudad. Además, no se descarta que uno de los sospechosos pudiera haber tenido vinculación con alguna fuerza de seguridad, una hipótesis que todavía deberá ser corroborada mediante las pruebas correspondientes.
Un asalto que conmocionó al barrio Laura
El episodio que dio origen a la investigación ocurrió el sábado 24 de octubre, alrededor de las 22:15, en una pañalera ubicada en José Ingenieros al 2200, en el barrio Laura.
Tres hombres encapuchados, armados y vestidos con prendas similares a uniformes militares ingresaron al comercio cuando el propietario y su familia ya habían terminado la jornada laboral y se encontraban cenando.
Los delincuentes redujeron a los integrantes de la familia, amenazaron al comerciante y comenzaron a exigir dinero y pertenencias. Durante el asalto, ataron al propietario y encerraron a los chicos en el baño, mientras revisaban el lugar en busca de objetos de valor.
La situación se volvió todavía más dramática cuando los vecinos advirtieron movimientos extraños y dieron aviso a la Policía. Al llegar los primeros móviles, los asaltantes intentaron escapar y se produjo un enfrentamiento armado.
En medio de la fuga, los tres hombres utilizaron al comerciante como escudo humano para evitar que los efectivos pudieran intervenir. Finalmente, lo liberaron y escaparon por los patios traseros de las viviendas linderas, saltando medianeras y dirigiéndose hacia la zona de los campos.
Durante la huida se escucharon nuevas detonaciones. A pesar de la gravedad del episodio, tanto el comerciante como los efectivos policiales resultaron ilesos.
El relato de la víctima y las dudas sobre el golpe
En declaraciones posteriores al asalto, el propietario contó los dramáticos momentos que atravesó junto a su familia. Explicó que los delincuentes ingresaron vestidos con uniformes similares a los de la Armada y que su pareja les abrió la puerta porque se identificaron como integrantes de la Policía Barrial.
También relató que los asaltantes se llevaron la recaudación correspondiente a aproximadamente dos días de trabajo, además de algunas pertenencias.
La modalidad empleada por los delincuentes abrió distintos interrogantes para los investigadores. El uso de armas, la vestimenta, la organización del ataque y la manera en que se desenvolvieron durante el enfrentamiento con la Policía alimentaron la hipótesis de que podrían contar con algún tipo de entrenamiento o experiencia en el manejo de armas.
Incluso se llegó a analizar si el objetivo del grupo era exclusivamente el dinero del comercio o si existía algún otro propósito detrás del ataque. Hasta el momento, esas posibilidades no fueron confirmadas.
La investigación continúa
Con los dos allanamientos realizados, la investigación busca avanzar sobre la identificación de los responsables y determinar el grado de participación de cada uno en la planificación y ejecución del asalto.
La posible existencia de un entregador también representa una línea de investigación importante, ya que permitiría establecer de qué manera los delincuentes obtuvieron información sobre el comercio y sus movimientos.
Por ahora, los procedimientos realizados constituyen un nuevo paso en una causa que generó preocupación en Punta Alta por la violencia desplegada y la toma de un comerciante como rehén.
Los investigadores procuran reunir pruebas suficientes para esclarecer el episodio y dar con los tres hombres que protagonizaron uno de los hechos policiales más graves registrados recientemente en la ciudad.