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17 de septiembre de 2026
HASTA 10 MESES SIN COBRAR: AT EN ALERTA Y PRESTACIONES QUE SE SUSPENDEN EN ROSALES”
La crisis de pagos de IOSFA e IOMA golpea a profesionales, familias y pacientes. Desde el sector advierten que cerca del 40% de los acompañamientos ya fueron reducidos o suspendidos ante la imposibilidad de sostener meses de trabajo sin cobrar.
CORONEL ROSALES. Las demoras en los pagos de obras sociales como IOSFA e IOMA, que según denunciaron acompañantes terapéuticos llegan a acumular entre seis y diez meses, comenzaron a generar la reducción y suspensión de prestaciones en distintos puntos de Coronel Rosales.
La situación afecta directamente a niños, jóvenes y adultos mayores que necesitan de este servicio, mientras los profesionales aseguran que ya no pueden sostener durante meses los costos de una actividad que representa su principal fuente de ingresos.
Trabajadores nucleados en el sector calificaron el panorama como “sumamente desgarrador” y explicó que la realidad del sector es particularmente vulnerable debido a la cantidad limitada de acompañamientos que puede asumir cada profesional.
“A diferencia de otros profesionales, un AT tiene dos o tres acompañamientos como mucho. Si cortás la prestación porque no podés sostener la rutina, te quedás directamente sin ingresos”, señaló.
El sistema de trabajo suele funcionar mediante reintegros: las familias deben afrontar inicialmente los honorarios del profesional y posteriormente gestionar el pago ante la obra social. Sin embargo, la acumulación de meses adeudados trasladó el problema directamente a los hogares.
“Las familias quedan totalmente desprotegidas. Tienen que poner dinero de sus bolsillos que muy pocos pueden abonar”, explicó Villarreal.
De acuerdo con lo señalado desde el sector, aproximadamente el 40% de los casos ya presenta reducción de horas o suspensión de la atención, mediante acuerdos entre las familias y los profesionales.
La falta de ingresos durante períodos prolongados vuelve cada vez más difícil sostener las prestaciones. Los acompañantes remarcan que no se trata de una actividad que pueda interrumpirse sin consecuencias, debido al vínculo que se construye con cada persona acompañada.
En Coronel Rosales se estima que existen alrededor de 700 profesionales habilitados, aunque unos 300 se encontrarían actualmente en actividad. A esta problemática se suma la falta de una normativa que regule integralmente la actividad y su incorporación a un nomenclador único.
Los trabajadores advierten que la interrupción de los acompañamientos puede provocar retrocesos en los procesos terapéuticos y afectar especialmente a personas con discapacidad que dependen de la continuidad del servicio.
“No es un lujo ni un trámite: es un trabajo muy fino que se basa en el vínculo de confianza. Cuando se corta, el acompañado sufre un retroceso enorme en su salud”, sostuvo Villarreal.
Mientras continúan las demoras en los pagos, los acompañantes terapéuticos reclaman respuestas y soluciones que permitan garantizar tanto el reconocimiento de su trabajo como la continuidad de las prestaciones para quienes las necesitan.
Fuente:Con Primera informacion de El Rosaleño