MEDIO AMBIENTE
15 de septiembre de 2026
LA BASURA QUE DEJAMOS TAMBIÉN HABLA DE NOSOTROS
Arroyo Pareja vuelve a convertirse en escenario de un preocupante diagnóstico ambiental: el 75% de los residuos encontrados en las costas son plásticos. Este sábado se realizará un nuevo censo para medir cuánto estamos contaminando el lugar que habitamos.
La postal de nuestras costas tiene otra cara. Plásticos, colillas de cigarrillos, vidrios y todo tipo de residuos siguen apareciendo en la playa, mientras el impacto sobre el ambiente se acumula año tras año.
Este sábado 19 de septiembre, la ONG Humedal Arroyo Pareja-Isla Cantarelli (HAPIC) llevará adelante la novena edición del Censo de Residuos de la Costa Atlántica Bonaerense, una jornada que no sólo busca contar basura: también pretende poner frente a los ojos de la comunidad una problemática que muchas veces queda escondida detrás de la rutina cotidiana.
La convocatoria será a las 16 horas, con punto de encuentro en el Observatorio de Aves “Alas de la Marisma”, camino a Puerto Rosales. La participación es abierta y voluntaria, y estará condicionada por el estado del tiempo.
El relevamiento integra una iniciativa impulsada por Fundación Vida Silvestre Argentina, Mundo Marino y otras organizaciones ambientalistas, que realizan censos en distintos sectores de la costa bonaerense.
Los números son difíciles de ignorar: aproximadamente tres de cada cuatro residuos encontrados son plásticos. El resto está compuesto principalmente por colillas de cigarrillos y fragmentos de vidrio.
No se trata solamente de una cuestión estética. Cada bolsa, botella, envoltorio o colilla que termina en la playa forma parte de un problema ambiental que puede permanecer durante años.
Desde HAPIC advierten además que este censo representa la única base de datos disponible en la provincia sobre la cantidad y los tipos de residuos presentes en las costas.
Por eso, contar la basura también es contar nuestras responsabilidades.
Arroyo Pareja no necesita solamente jornadas de limpieza. Necesita que dejemos de ensuciarlo. El desafío ambiental empieza mucho antes de que un residuo llegue a la playa: comienza con la decisión de cada persona de qué hacer con aquello que ya no necesita.
Este sábado, la costa volverá a mostrar su realidad. La pregunta es cuánto estamos dispuestos a hacer para cambiarla.