POLICIALES
3 de septiembre de 2026
Fentanilo desaparecido del Hospital Municipal: la Justicia investiga un posible conflicto interno
El fiscal Mauricio Del Cero confirmó tres allanamientos y el secuestro de 10 celulares y una notebook. La principal hipótesis apunta a una posible disputa dentro del servicio de anestesia.
La investigación por la desaparición de 25 monodosis de fentanilo del Hospital Municipal sumó nuevos elementos y ahora la Justicia analiza si el faltante podría estar relacionado con un conflicto interno dentro del servicio de anestesiología.
El fiscal Mauricio Del Cero confirmó que el pasado 27 de agosto se realizaron tres allanamientos domiciliarios y se requisó a tres personas, cuyas identidades se mantienen bajo reserva. Durante los procedimientos fueron secuestrados 10 teléfonos celulares y una notebook, elementos que serán analizados en busca de comunicaciones o información vinculada con el caso.
La investigación se inició el 1 de abril, luego de que las autoridades del Hospital Municipal denunciaran la desaparición del medicamento. Según la reconstrucción realizada por la Fiscalía, el 27 de marzo se había efectuado un control de stock sin detectar irregularidades.
Sin embargo, el 30 de marzo se constató el faltante de 25 monodosis. Días después ocurrió un hecho que encendió aún más las sospechas: el 6 de abril las mismas unidades, correspondientes al mismo lote, reaparecieron dentro de un cesto ubicado debajo del lugar de almacenamiento, aunque no habían sido encontradas en el armario donde habitualmente se guardaban.
En declaraciones a La Brújula 24, Del Cero señaló que los investigadores detectaron que tres integrantes del cuerpo de anestesistas habían prestado servicio durante los días en que se produjo tanto la desaparición como la posterior aparición de las ampollas.
A partir de esa circunstancia también comenzó a analizarse la posibilidad de que el episodio estuviera relacionado con una cuestión intrahospitalaria, personal, económica o salarial.
Entre los elementos que despertaron la atención de los investigadores aparece además la distribución de horas extras dentro del servicio. Según explicó el fiscal, el actual jefe de anestesistas, Pablo Espuro, había implementado una distribución que consideraba equitativa, una decisión que podría haber generado malestar entre algunos integrantes del área.
Por el momento, la causa está caratulada como hurto. Del Cero aclaró que, si del análisis de los dispositivos secuestrados surgieran elementos que indiquen que el fentanilo fue entregado a terceros, la investigación podría derivar en una acusación mucho más grave, vinculada al suministro de estupefacientes.
La Justicia espera ahora los resultados de las pericias sobre los teléfonos y la computadora para determinar qué ocurrió con las 25 dosis, quién pudo haberlas retirado y por qué volvieron a aparecer días después.