POLITICA
19 de agosto de 2026
Tensión interna y señales de incertidumbre complican al Gobierno de Milei
Las diferencias entre Karina Milei, los Menem y Santiago Caputo profundizan las dudas sobre la estrategia electoral del oficialismo. Al mismo tiempo, el mercado muestra señales de preocupación ante el aumento del riesgo país, las dificultades para renovar deuda y la posibilidad de una devaluación.
El Gobierno de Javier Milei atraviesa una creciente tensión interna que comienza a impactar tanto en su estrategia política como en las expectativas económicas. Las diferencias entre Karina Milei, los hermanos Menem y Santiago Caputo quedaron expuestas alrededor de dos temas centrales: el eventual acuerdo con los gobernadores y la eliminación de las PASO.
La estrategia impulsada por Diego Santilli y Luis "Toto" Caputo apunta a cerrar acuerdos con los gobernadores aliados de cara a las elecciones de 2027. Sin embargo, desde el entorno de Karina Milei, especialmente los Menem, aparecen señales en sentido contrario, con la posibilidad de que La Libertad Avanza vuelva a competir con candidatos propios.
Esta falta de una línea política clara genera incertidumbre entre los gobernadores, que no terminan de conocer cuál es la posición definitiva del Gobierno. La situación se profundiza por la ausencia pública de Milei durante varios días, al punto de que el vocero presidencial tuvo que salir a aclarar que el mandatario "está bien de salud".
En paralelo, la discusión sobre la eliminación de las PASO también genera diferencias dentro del oficialismo. Mientras algunos sectores consideran que eliminarlas podría favorecer a Milei al reducir el tiempo de campaña, otros advierten que una elección con múltiples candidaturas opositoras podría dificultar que el oficialismo consiga una victoria en primera vuelta y termine obligado a disputar un balotaje.
El mercado también mira la interna
La incertidumbre política coincide con señales económicas que generan preocupación. En una reciente licitación de deuda, el Gobierno buscó extender vencimientos de instrumentos vinculados al dólar, pero consiguió apenas una parte de la adhesión esperada, incluso ofreciendo una tasa anualizada del 12,5% en dólares para uno de los instrumentos.
La lectura que surge del mercado es que los inversores comienzan a contemplar un posible salto del tipo de cambio. A esto se suma el aumento del riesgo país, que volvió a superar los 500 puntos básicos, mientras algunas empresas argentinas postergaron sus planes de salir al mercado internacional.
El problema para el Gobierno es que la economía necesita financiamiento externo en un escenario internacional de tasas elevadas. Con los bonos del Tesoro estadounidense ofreciendo rendimientos atractivos en dólares, Argentina debe afrontar un costo de financiamiento mucho mayor debido a su nivel de riesgo.
Un Gobierno atravesado por internas
La disputa política no se limita a la relación con los gobernadores. El enfrentamiento entre Martín Menem y Santiago Caputo aparece como otro de los focos de tensión dentro del oficialismo. Las diferencias sobre la estrategia electoral y la conveniencia de eliminar las PASO reflejan, según el análisis, la dificultad del Gobierno para establecer una conducción política unificada.
En este escenario también aparecen movimientos de dirigentes que buscan construir alternativas electorales propias. Patricia Bullrich avanza con la posibilidad de contar con una estructura partidaria nacional, mientras otros dirigentes y empresarios evalúan su eventual ingreso a la política.
El resultado es un escenario cada vez más complejo para el oficialismo: mientras el Gobierno intenta ordenar su estrategia electoral y sostener la confianza de los mercados, las disputas internas, la incertidumbre sobre las alianzas y las señales económicas negativas agregan presión sobre la gestión de Milei.