El Sindicato de Trabajadores Municipales reclama al Concejo Deliberante que revise el mecanismo mediante el cual las dietas de los concejales se actualizan automáticamente en función de los aumentos salariales otorgados a los empleados municipales.
El gremio sostiene que este sistema genera una situación que considera injusta: mientras los trabajadores municipales atraviesan dificultades para recuperar poder adquisitivo y el municipio enfrenta restricciones presupuestarias, cualquier incremento acordado en paritarias termina produciendo también un aumento en las remuneraciones de los concejales.
En la presentación, el sindicato analiza la situación financiera del municipio y advierte que los recursos públicos deben administrarse con especial cuidado. Señala que la masa salarial municipal representa un componente importante del presupuesto y que, en este contexto, resulta necesario establecer prioridades y evitar gastos que puedan ser considerados prescindibles.
Uno de los principales cuestionamientos está dirigido al mecanismo de enganche establecido por la Ley Orgánica de las Municipalidades, que vincula las dietas de los concejales con la evolución de los salarios municipales.
Según el planteo gremial, este mecanismo provoca que los concejales reciban automáticamente los mismos porcentajes de aumento negociados para los trabajadores, aun cuando las condiciones económicas del municipio sean delicadas.
El sindicato también destaca que los empleados municipales vienen realizando un esfuerzo para alcanzar acuerdos salariales que permitan recomponer parcialmente sus ingresos frente a la inflación y la pérdida de poder adquisitivo. Por eso, considera contradictorio que esos mismos acuerdos terminen generando un incremento automático en las dietas de los representantes políticos.
El documento plantea además que el Departamento Ejecutivo debería mantener una política de austeridad y control del gasto, y cuestiona que el Concejo Deliberante acompañe aumentos en sus dietas mientras se reclama responsabilidad y restricciones en otras áreas de la administración municipal.
Entre las alternativas propuestas aparece la posibilidad de modificar o desactivar el mecanismo automático de actualización, de manera que las dietas de los concejales no aumenten necesariamente en el mismo porcentaje que los salarios municipales.
El sindicato también plantea que los recursos que eventualmente no se destinen a las dietas podrían ser reorientados hacia necesidades prioritarias del municipio, como servicios públicos, infraestructura, mantenimiento y otras demandas de la comunidad.
En el cálculo presentado por el gremio, un aumento del 10% en las dietas de los concejales implicaría un desembolso mensual de aproximadamente $6,2 millones y unos $85,2 millones anuales, cifra que utiliza como argumento para cuestionar la conveniencia de mantener el mecanismo automático.
Finalmente, el Sindicato de Trabajadores Municipales solicita formalmente al Concejo Deliberante que abra una discusión administrativa y legislativa sobre el sistema de actualización de las dietas, buscando evitar que los aumentos acordados para los trabajadores se trasladen automáticamente a los concejales.
El planteo apunta, en definitiva, a establecer una mayor coherencia entre la situación económica municipal, la política salarial de los empleados y las remuneraciones de los funcionarios políticos, reclamando austeridad, responsabilidad en el uso de los fondos públicos y prioridad para las necesidades de los trabajadores y de la comunidad.
En síntesis: el sindicato no cuestiona solamente un aumento puntual, sino el mecanismo que hace que cada recomposición salarial de los municipales impacte automáticamente sobre las dietas de los concejales, y pide que el Concejo Deliberante revise ese sistema en un contexto de restricciones presupuestarias.