POLITICA
6 de mayo de 2026
Renunció el titular de la obra social militar y se agrava la crisis del sistema
El general de brigada Sergio Maldonado dejó su cargo a tres meses de asumir. Diferencias con el ministro de Defensa y el impacto de la crisis prestacional, entre los factores que precipitaron su salida.
El general de brigada Sergio Maldonado presentó su renuncia como presidente de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), a apenas tres meses de haber asumido el cargo tras la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA).
Según fuentes cercanas a la situación, la dimisión se produjo en el marco de profundas diferencias con el ministro de Defensa, Carlos Presti, en un contexto de creciente crisis que afecta a miles de militares activos y retirados, quienes denuncian falta de cobertura médica.
A este escenario se sumó el fallecimiento de un suboficial retirado ocurrido el 1° de mayo, en medio del conflicto por la atención sanitaria, hecho que habría actuado como detonante de la salida del ahora exfuncionario.
El Gobierno nacional había impulsado la creación de la nueva obra social con el objetivo de descomprimir la situación. Sin embargo, persisten interrogantes sobre cómo el Ministerio de Defensa afrontará el pasivo acumulado, estimado en más de 200 mil millones de pesos, que impacta directamente en la prestación de servicios y obliga a numerosos afiliados a costear tratamientos por cuenta propia.
De acuerdo a datos oficiales presentados ante la Cámara de Diputados, la deuda del IOSFA al 31 de marzo de 2026 ascendía a $248.600.811.333,39. El monto incluye $16.290 millones en reintegros, $161 millones en servicios básicos, $178.961 millones en gastos prestacionales y de funcionamiento, y $53.187 millones correspondientes a préstamos del Instituto de Ayuda Financiera (IAF).
Al momento de la transición, el IOSFA contaba con 523.611 afiliados, de los cuales 331.152 pertenecían a las Fuerzas Armadas y 192.459 a las fuerzas de seguridad. El padrón vinculado a las Fuerzas Armadas fue transferido a la OSFA el 31 de marzo.
En paralelo, se evalúan medidas para afrontar la deuda, entre ellas la posible venta de hasta 44 inmuebles vinculados al ámbito militar, lo que generó preocupación en distintos sectores políticos y sociales, especialmente en ciudades con fuerte presencia de este tipo de activos.
La crisis del sistema de salud militar también expuso tensiones internas dentro de las Fuerzas Armadas. Sectores de la Fuerza Aérea manifestaron malestar por decisiones adoptadas en el Ministerio de Defensa, vinculadas a la designación de personal proveniente mayoritariamente del Ejército en áreas clave de la gestión.
En este contexto, la renuncia de Maldonado se inscribe en un escenario de alta conflictividad, con reclamos de afiliados, deudas crecientes y cuestionamientos sobre la administración de los recursos, lo que profundiza la incertidumbre respecto del futuro del sistema de cobertura sanitaria para el personal militar.
