La norma también "dispone la creación de un fondo afectado para la reparación vial y seguridad en el tránsito conformado por lo recaudado".
"Entendemos que existe una gran deuda tanto en el estado de las de las calles como en los temas ambientales y esta iniciativa de Bien Común tuvo el doble fin de brindar herramientas al Municipio para facilitar la gestión de los corralones y por otra parte obtener más partidas en un contexto en donde los recursos en materia de obras publica son escasos", dijo Medina.
"Le pedimos al intendente Rodrigo Aristimuño que comience a cumplir este aporte de Bien Común que fue oportunamente apoyado por todos los concejales y busca resolver un problema de larga data en la ciudad", agregó.
Según la ordenanza, el Ejecutivo está autorizado a vender como chatarra, una vez resuelta la situación judicial de cada vehículo, debiendo rendirse las enajenaciones al Concejo Deliberante.
"Bien Común exigirá que el Municipio realice el inventario de vehículos y chatarra de sus corralones, algo necesario y dispuesto por la ordenanza en su artículo 2", señaló.
Medina dijo que los corralones están saturados, con décadas de abandono y con falta de planificación, y que la ordenanza brinda "un plan concreto", en consonancia con medidas similares en otros municipios de la zona.